divendres, 29 de desembre de 2017

Un asesino machista nuevo por semana en 2017

Un asesino machista nuevo por semana en 2017

María-Milagros Rivera Garretas

Un asesino machista nuevo o dos han aparecido cada semana en España este año 2017: uno, dos o más, según quién haga los cálculos. Oficialmente es uno a la semana pero, contando bien, salen dos o más, como mostró Esther Ferrer para 2015 con la instalación de 109 sillas vacías en su exposición Entre líneas y cosas (2016). Cada caso es una historia sagrada, sagrada porque lo esperpéntico de cada modalidad de violencia escogida por el asesino te obliga a detenerte atónita como detiene lo sagrado: te obliga a dejarte sentir y a intentar pensar. Ante la noticia de los tres últimos casos en cuatro días, he sentido náuseas, desolación, ansia de justicia (no de leyes), y una comunión profunda con cada mujer asesinada y con la madre de ella y la de él; seguido todo de la pregunta ¿de verdad pertenecemos las mujeres a la misma especie que esos hombres, hombres comunes y corrientes, por lo demás?


Hace dos días, el 26 de diciembre de 2017, un hombre de 28 años asesinó (presuntamente?) a la mujer de 20 que había sido su novia y le había dejado porque la maltrataba. La chica volvió a casa de su madre y esta denunció ante la policía al agresor. La comisión correspondiente le dio a él orden de alejamiento y calificó el caso de “riesgo medio”. A ella le dijo que no fuera sola por la calle (!). El día del crimen, a las 6 de la mañana, ella esperaba a una amiga para ir a trabajar. Él fue al sitio, la obligó a meterse en su coche amenazándola con una navaja mientras la arrastraba por el pelo y, poco después, estrelló el coche contra un surtidor de gasolina cerca de Benicàssim (Castellón). Ella murió en el acto, él poco después y, no se sabe cuándo, el perro que el asesino suicida llevaba en el coche. ¿Cabe más violencia en una sola cabeza, en un solo cuerpo si cabeza no tenía? El día antes, día de navidad de 2017, un  hombre de 34 años asesinó a su mujer de 30 en Sant Adrià del Besòs (Barcelona) y la medio enterró junto a las vías del tren que hay entre el barrio de La Mina y la Ronda Litoral. Ella le había denunciado dos veces por malos tratos, pero la fiscala o el fiscal no dio importancia al asunto. Tal vez ya no pueden con ello. Hoy 28 de diciembre, en Azuqueca de Henares (Guadalajara), un hombre de 40 años ha asesinado a puñaladas a su mujer de 37 en su casa, en presencia de sus tres criaturas, menores de edad; luego ha intentado suicidarse, en vez de hacerlo antes, sabiendo como sabía que una pareja anterior le había denunciado por malos tratos en 2007.


La vida de la mujer es la vida del alma


Si se contaran también los maridos, parejas y ex ambas cosas que matan el alma femenina a fuerza de violencia psíquica contra sus mujeres ¿quién sabe cuántos saldrían? ¿Haría falta una cárcel especializada cada tres pueblos? “La vida de la mujer es la vida del alma”, enseñaba María Zambrano. El alma es la sede del amor, amor del que cada mujer solo sabe que es todo lo que hay (Emily Dickinson). Hace muchos años, de estudiante en Chicago, vi una versión feminista de la obra Matar a un ruiseñor en la que el ruiseñor era el canto del alma de la esposa. Recuerdo todavía la intensísima escena interior de mi toma de conciencia de que la violencia masculina contra el alma femenina mata a una mujer ya antes de que intervenga la fuerza.

Violencia masculina contra las mujeres


Precisamente ayer firmaron ruidosamente los partidos políticos un pacto de Estado contra lo que ellos llaman la violencia de género, tapando malamente la pequeña vergüenza que parece que les dé el llamar a las cosas por su nombre pronunciando la frase exacta “violencia masculina contra las mujeres”. El pacto de Estado consiste en medidas y dinero. Pero le falta lo esencial, o los medios de comunicación no lo han recogido: le falta llamar a las cosas por su nombre insistentemente, hasta que los hombres se enteren por fin de que el problema es de ellos y de todas las entrañas y las conciencias masculinas, si aún tienen.





(28/12/2017)

dijous, 29 de setembre de 2016

Una biblioteca virtual de mujeres en relación


La Biblioteca Virtual de Investigación Duoda - en adelante BViD- fue  fundada en 2007 y abierta al público en 2011.

Colecciones de la BViD
En ella encontraéis textos sobre temas relacionados con las humanidades con erudición crítica, fiabilidad, amor y mucha materia publicados en formato digital, de libre accesso y a texto completo.

La nuestra es una biblioteca virtual orientada por el sentido más que la cantidad, que concuerda la fidelidad a los textos con la interpretación sexuada libre.

La BViD pretende ayudar a actualizar el lenguaje científico, docente y común tomando como medida de la realidad la libertad femenina.

Hace tiempo que muchas mujeres no nos sentimos ni discriminadas ni oprimidas. Por eso buscamos expresión y palabras con que decir nuestro sentido original y sexuado de la vida y las relaciones.

 Explorando nuestros estantes virtuales, advertiréis que nuestra biblioteca consta de cuatro módulos o colecciones:


Esperamos que estos textos os ayuden en el estudio de nuestro Máster en Estudios de la Diferencia Sexual. Y que pronto veamos publicados vuestros artículos en nuestra Revista Duoda.

dijous, 28 de maig de 2015

XXVI Seminario de Duoda 2015
DESCIFRAR LO QUE SE SIENTE: LA LLAMADA
10.15 Presentación del Seminario
                   MARÍA-MILAGROS RIVERA GARRETAS
El Seminario de primavera de Duoda que celebramos hoy es el número 26 de la serie que empezamos en 1991. Lleva el título: Descifrar lo que se siente: la llamada. Está inspirado en obras de cuatro autoras de cuya genealogía nos sentimos parte y que, cada una a su manera, nos parece que nos llaman y se llaman entre sí, que se convocan: una es María Zambrano, otra Carmen Laforet, otra Mar Arza y la otra Marirì Martinengo
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10.30 MAR ARZA, Artista
         [De la osadía que dilata...]
12.00 MARIRÌ MARTINENGO. Grupo La storia vivente. Librería de mujeres de Milán
          Me llama desde siempre. La respuesta a la llamada



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16.30 17.15  SONIA URBANO Lectura de fragmentos escogidos del relato  La llamada de Carmen Laforet
17.30- 19.00 Foro abierto
         Con alumnas del máster en Estudios de la Diferencia Sexual

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[Continuación Presentación: Descifrar lo que se siente: la llamada ] ... A María Zambrano le debemos la expresión y la idea: “Pensar es descifrar lo que se siente.[1] A Carmen Laforet le debemos el relato La llamada.[2] A Mar Arza yo le debo la expresión “cordura umbilical” (que tiene mucho que ver con el descifrar lo que se siente) y el poema: “Por una calle entre los juicios / una metáfora / no tiene más remedio que la fuga.”[3] (Entiendo que la metáfora fugada reaparece o puede reaparecer en forma de llamadas). A Marirì Martinengo le debemos el descubrimiento de que “Hay una historia viviente anidada en cada una y cada uno de nosotros, formada por memorias, por afectos, por señales del inconsciente [...], una historia viviente [...] que hunde sus raíces en la experiencia personal, historia más verdadera porque no borra las razones del amor, no expulsa las relaciones de su proceso cognitivo.”[4]
Pensar descifrando lo que se siente es lo que intentamos hacer en los grupos de investigación de Duoda y enseñar en su máster en Estudios de la Diferencia Sexual, algunas de cuyas alumnas están aquí hoy, y les doy (les damos sus profesoras) una bienvenida especial. Pensar descifrando lo que se siente es la aurora y la guía de un método de conocimiento que existe desde siempre pero la universidad insiste en ignorar a pesar de su feminización, un método no sistemático y cerrado sino discontinuo y abierto, como es discontinua la escucha y es discontinuo el tiempo de la vida, como es abierta la escucha y está abierto el cuerpo femenino; un método que se hace cargo de la vida desamparada de la lógica, un método que es, según María Zambrano, “un medio de visibilidad donde la imagen sea real y el pensamiento y el sentir se identifiquen sin que sea a costa de que se pierdan el uno en el otro o de que se anulen. [... un] lugar de conocimiento y de vida sin distinción”,[5] cuya metáfora, o más que metáfora, alegoría, es la “visión por el corazón”.[6]
El relato La llamada, del que Sonia Urbano leerá fragmentos esta tarde, enseña a pensar descifrando lo que se siente porque es un entretejido de corazonadas y de recuerdos pendientes de simbólico que, finalmente, después de mucha fantasía y mucho padecer, llevan a la protagonista, Mercedes, a descifrar por el corazón el sentido de su ser, un ser que no encontraba ni puerto ni placer sino violencia, dolor y autodestrucción; y la lleva a descifrarlo, misteriosamente, por el mismo camino que la había hecho desgraciada y que, finalmente, ella entiende, y entiende porque ha cambiado su relación con esa realidad más que la realidad misma, realidad ya vivida que no se puede cambiar. La visión por el corazón de Mercedes la describe así Carmen Laforet hacia el final del relato: “Un ancho camino soleado se le abría en la vida. No pensaba que era el mismo camino que la había llevado al borde de la locura. No pensaba nada. Medio dormida, tuvo una ocurrencia que le pareció muy feliz. ‘No hay nada como viajar, para darse cuenta de las cosas, para conocer la vida.’”[7]
Una vez finalizada la lectura, algunas alumnas del máster intervendrán libremente para hablar de su respuesta a las llamadas que han hecho en ellas el cuento de Carmen Laforet y la experiencia de este Seminario. Que lo disfrutéis.


[1] María Zambrano, Claros del bosque, Barcelona: Seix Barral, 1977, cuarta de cubierta. Dice: “Creo pues que como libro es el que más responde a esa ‘idea’ hace tiempo formulada de que ‘pensar es ante todo –como raíz, como acto– descifrar lo que se siente’, entendiendo por sentir el ‘sentir originario’, expresión usada por mí desde hace años.”

[2] Carmen Laforet, La llamada, en Ead., La llamdad, Barcelona, Destino, 2005, 9-63.

[3] Mar Arza, Cuerda de atar... (2014). Bastidos de madera, hilo de algodón, papel. Del libro: La mujer nueva, Carmen Laforet. 30 x 30 x 3 cms.

[4] Marirì Martinengo, La voce del silenzio, p. 21 (sus subrayados).

[5] María Zambrano, Claros del bosque, 14.

[6] María Zambrano, Hacia un saber sobre el alma, Madrid: Alianza Tres, 1987, 51.

[7] Carmen Laforet, La llamada, 62.
Celebrado el Sábado 9 de mayo de 2015 en Barcelona
Sala de Actos del Archivo de la Corona de Aragón. Palacio de los Virreyes
Organizado por DUODA CENTRE DE RECERCA Universitat de Barcelona


X DIÁLOGO MAGISTRAL DUODA 2015
CON BARBARA VERZINI

Filòsofa. Col·labora amb la Comunitat filosòfica femenina Diòtima. Università di Verona
17.30 La fuerza detonante de la radicalidad feminista

Mi idea es explicar el sentido que tiene en mi vida el feminismo de la diferencia, como un irrenunciable que, partiendo de una necesidad, es capaz de transformar mi realidad. Desde la emancipación en la que fui educada, deseo mostrar la distancia entre ambas (diferencia y emancipación) para explicar desde mi experiencia lo rompedora que puede ser la apuesta por la diferencia.


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Celebrado el viernes 8 de mayo de 2015, 17.30 h
Facultats de Filosofia i de Geografia i Història Universitat de Barcelona
Sala Gran, 4t. pis
C/Montalegre, 6 08001 Barcelona

dimecres, 27 de maig de 2015

MIÉRCOLES DE POESÍA. Compartiendo creatividad femenina

Te invito a escuchar, sentir y hablar de poesía desde las entrañas en el grupo de Miércoles de Poesía (una vez al mes). 
Próximo encuentro:
Miércoles 17 de junio a las 18:30 en La Sala Bentrobades de La Bonne
Sant Pere Més Baix, 7 -2a planta. BARCELONA

Algunos poemes que leeremos:

Marxaré per
un llarg camí;
[...] la meva ombra allargada
al portal dels adèus.
La mà estirada plena
de records d'ahir.
I, amb l’esguard fit
a l’horitzó, esperaré
el meu propi retorn.

El Regocijo es la Brisa
Que nos levanta del Suelo
Y nos deja en otro sitio
Cuyo enunciado no se encuentra –

No nos retorna, pero después de tiempo
Sobriamente descendemos
Un poco más nuevas por el término
Sobre Suelo Encantado
  
 Exhiliration is the Breeze/ That lifts us from the Ground/ And leaves us in another place/ Whose statement is not found- // Returns us not, but after time/ We soberly descend/ A little newer for the term/ Opon Enchanted ground

*Poemas 601-1200. Soldar un Abismo con Aire – . Pròleg, traducció i lectura dels poemes en espanyol per Ana Mañeru Méndez i María-Milagros Rivera Garretas. Madrid, Sabina editorial, 2013;


Poema 37 Alejandra Pizarnik. Arbol de Diana
más allá de cualquier zona
prohibida
hay un espejo para nuestra triste
transparencia


DUODA Centre de Recerca de Dones, Universitat de Barcelona. Al cuidado de Gloria Luis Peralvo







dimarts, 9 de desembre de 2014

Reseña de libro: Luisa Muraro, La indecible suerte de nacer mujer.Madrid: Narcea, 2013.ISBN978-84-277-1909-5

Non è da tutti. L’indicibile fortuna di
nascere donna.
 

*María milagros Rivera Garretas



Esta obra, cuyo título se podría traducir como No es cosa de todos. La indecible suerte de nacer mujer, es un balance del feminismo autónomo del último medio siglo, autónomo porque dependiente de la relación mujer con mujer, no del principio, falso porque inalcanzable, de igualdad o unidad de los sexos. Es una obra que empieza como un libro enfadado que, según va haciendo él mismo luz, aligera la ira y cede ante lo  femenino libre, lo cual, aunque siga siendo casi indecible al final del libro, precisamente por eso resulta de una grandeza mucho mayor que los motivos, todos justificados, de la ira.

El enfado deriva de una escena de frustración vivida por la autora quizá a principios de los años setenta del siglo xx, una escena que, hasta hoy y a pesar de todos los cambios, se sigue viviendo: una mujer llega a un lugar hasta entonces masculino e intenta entablar diálogo, a veces violento, desde su sentido libre del ser mujer. El intento es vivido por ellos (y por algunas mujeres) como un enigma incomprensible, ya que te han hecho el favor de abrirte su puerta. Ella, exasperada por no poder despertarles a la realidad política nueva que está ya en el mundo y, también, por su propia imposibilidad de decirlo a oídos que quería que no fuesen sordos, busca su propia expulsión del lugar que le ha sido abierto y da el paso decisivo de apartarse de todo aquello e irse a hacer política de lo simbólico entre mujeres que han elegido serlo.
Pero este paso decisivo no es entendido en el libro como un final sino como un nuevo inicio: un nuevo inicio, en el presente y no cuarenta años atrás, de la política sexual y, con ello, de la política. Los siete capítulos que componen la obra son un esfuerzo enorme y yo creo que exitoso de reinauguración de la posibilidad de convivencia libre entre las mujeres y los hombres de nuestro tiempo. Lo es porque la obra desenmascara impecablemente el odio patriarcal hacia las mujeres que tanta cultura occidental (pues habla de esta) ha intentado tapar, un odio que va unido a muchísimo dolor masculino, y, casi sin contradicción, se pone a hablar de libertad femenina y de relaciones entre mujeres y entre mujeres y hombres, hasta llegar suavemente, como hace una que de los choques ha sabido sacar política pura, a plantear la pregunta que da título al capítulo final: “¿Para qué sirve que las mujeres sean independientes de los hombres?”.

Imagen de G. Luis Peralvo
Con la sorpresa de que la respuesta (que queda inconclusa) no es una apología de la independencia femenina sino el descubrimiento, en términos actuales, de que para una mujer que quiera estar en el centro del mundo, la independencia simbólica está en la dependencia libremente escogida, no en la independencia del hombre: dependencia que es del amor, no del sexo masculino ni tampoco del poder que este sexo quiere ahora compartir con las mujeres para que el poder como estructura pensante de nuestro mundo postmoderno no decaiga. “La independencia que vale no es la que solo dice yo y no: cuando hace falta, hace falta y se dice, pero no termina ahí. Pertenece, en realidad, al orden de lo posible, no en sentido puramente lógico: lo posible que hace ser y que acrecienta las posibilidades a nuestra disposición hasta la posibilidad de un amor de sí que no es egoísmo, de una libertad que comienza con la libertad ajena.”(p. 124)

Porque sigue siendo todavía hoy en muchos sitios, por ejemplo en clase entre las muy jóvenes, una cuestión debatida si es o no es el amor lo que pierde a las mujeres.
Las emancipadas dicen que sí, las otras meditan y callan.

La lectura de este libro lleva a sentir que a las mujeres el amor las pierde para que ellas se ganen: se ganen poniéndose en el centro de la política perdidas en la genealogía materna.
Perdidas del apego al yo y de la subjetividad individual, dos cosas que Occidente necesita perder para obtener ganancia política y relacional. Lo indica el subtitulo del libro al poner el acento en el nacer mujer más que en el serlo. Lo indica también, aunque más oscuramente, el título, al atreverse a decir, recogiendo la frase de una trabajadora inmigrante en paro, que el nacer mujer no es cosa de cualquiera: “Voy a preparar la comida, os deseo lo mejor, queridas mujeres, sacad los bisontes [sic] que llevamos dentro, somos mujeres, no es cosa de todos”. (p.12)

Por el camino entre la opresión, la independencia y la dependencia libremente elegida, el libro toca de varias maneras el asunto dificilísimo de la existencia de la mujer. Lo hace magistralmente comentando el poema de Wislawa Szymborska Przy Winie (“Junto a un vaso de vino-“), poema que trata de una mujer que conoce la felicidad colgándose de la mirada de su él, para encontrarse al cabo de un tiempo, cuando no tiene delante la mirada masculina, hecha una larva, como un clavo sin 
cuadro en una pared. Porque aunque Eloísa deshizo este hechizo en el siglo XII y por eso la guardamos en la memoria, un hechizo que consistía en separar lo Femenino de las mujeres vivas y reales, sigue habiendo mujeres, no se sabe cuántas, que deciden adecuarse a lo femenino fantaseado por hombres, un femenino desustanciado y cautivo de una mirada antropófaga, perdiendo realidad. Tal vez siga ocurriendo esto porque, como el propio libro explica con la escritura perfecta y rica en ejemplos de Luisa Muraro, para las mujeres la felicidad es una necesidad de la propia existencia, no una posibilidad entre otras de análogo valor.












Luisa Muraro, Non è da tutti. L’indicibile fortuna di nascere donna. Roma: Carocci, 2011, 126 págs.

diumenge, 16 de febrer de 2014

Lluvia en el desierto


                      *Por Asún López Carretero

Las palabras de Luisa Muraro, en el artículo sobre el aborto: "¿A quién toca decidir? ¿Juzgar? ¿Ser juzgado?", me han llegado como gotas de lluvia en el desierto. Un desierto de palabras y una pérdida del sentido de la vida en boca de tantos hombres.
Las mujeres sabemos de la vida. Sabemos que el fruto de la vida no es un impulso, ni un momento. Que organismo y cuerpo son dos realidades. Para que una vida sea viable, es decir sea en verdad una vida, se precisa de una apertura y una disponibilidad por parte de una mujer que no puede ser nombrada con palabras de la biología porque pertenece al orden simbólico. Acoger y acompañar una vida, hacer de su espera una cuna simbólica que la acogerá y acompañara durante todo su trayecto, es fruto de la libertad y el deseo.

Cuando las circunstancias  de la vida de una mujer ahogan esa libertad y ese deseo, circunstancias que son muy diversas, con mucho dolor algunas deciden no continuar adelante. Es una decisión difícil. No conozco ninguna mujer en mi ámbito de relación que no haya llegado a esta decisión sin dolor y preocupación. Tampoco conozco ninguna a la cuál esa decisión no haya dejado huella. Pero hay circunstancias que así lo aconsejan a cada una.
Una mujer sabe si está disponible para esa tarea y usurpar el saber femenino ha traído elementos mortíferos a nuestra cultura y a nuestras vidas.
Cuando aparecen esas crisis que provocan algunos hombres en el poder, el cuerpo de la mujer entra en cuestión. Es un modo que tienen algunos de zanjar sus diferencias, de establecer alianzas, para distraer la atención y continuar sembrando el horror.


Gracias Luisa por tus palabras.

*Asún es profesora e investigadora de Duoda, Centre de Recerca de dones de la Universitat de Barcelona